martes, 18 de marzo de 2008

La diferencia entre el cristianismo y las demas religiones

Buda fue una persona que desarrolló una forma de pensar, que con el tiempo derivó en una religión. Otro tanto pasó con Confucio. La mayoría de las religiones asiáticas tienen un mentor. La mayoría de ellas son de tipo “panteísta”, es decir, creen en una verdad que, al ser la suma de las verdades es superior en sí misma a sus sumandos. En algunos casos, es un estado de la persona (Nirvana). En otros casos, un incorporarse a una universalidad que incluye a todo pero a la vez es distinto de todo porque es todo. No hay un Dios personal, aunque sí una noción de universalidad distinta de sus elementos.

Mahoma fue una persona que se erigió en Profeta de Dios. Dijo que recibió la doctrina que predica directamente del Arcángel San Gabriel, la cual plasmó en el Corán. Predica la sumisión (Islam) de la persona a Dios. Cree por tanto en Dios, el mismo de los judíos y de los cristianos. Creen que Jesucristo fue también un Profeta (Jeschua ben Miryam) y que Dios lo resucitó de entre los muertos, pero lo consideran inferior como tal a Mahoma.

Los judíos no tuvieron un hombre como origen de su religión, sino Dios mismo, Yahvé de los Ejércitos, que se reveló a su pueblo y le escogió dentro de todos los pueblos de la Tierra para que mantuviera las creencias que entregó al más importante de sus hijos, Moisés. El único ser humano que hablaba con Dios cara a cara, y que escribió o inspiró directamente los 5 primeros libros del Antiguo Testamento, el Pentateuco de los cristianos y la Toráh de los judíos.

El cristianismo se basa en cambio en Cristo, y es la única de las religiones de la Tierra que manifiesta que su Fundador es Dios mismo hecho hombre. Verdadero Dios y verdadero hombre, un personaje histórico que vino al mundo a salvarlo de su pecado original y a revelarle a Dios uno y trino. La diferencia esencial está en eso, porque nuestra Fe dice que ese Jesucristo, crucificado y resucitado, es Dios mismo.

Ninguna otra religión pone a Dios mismo como hombre. O es a través de un hombre normal, o es directamente a través de Dios. Jesucristo aparece así como un ser casi mitológico, sacado del Olimpo, mitad Dios y mitad hombre. Solo que no es así. No es “mitad” hombre o Dios: es totalmente Dios y totalmente hombre. Es más: la religión cristiana es la única en la cual su Fundador dice expresamente de sí mismo que es Dios hecho hombre (el Mesías, el Ungido, que aún esperan los judíos). Fue por esa razón y no otra por la que fue condenado a la Cruz.

Dos de las primeras grandes herejías por las que pasó el cristianismo se refirieron precisamente a ese aspecto. Arrio (280-336) fue 
un sacerdote de Alejandría que negaba que Cristo fuese Dios. El y sus seguidores (los arrianos) creían que Cristo era un demiurgo, una especie de divinidad intermedia, pero no Dios mismo. Eutiques (378-454), por su parte, manifestaba lo contrario: que en Cristo había solo una naturaleza, la divina (monofisismo). Ambas herejías fueron rápidamente condenadas por la Iglesia, pero a pesar de los siglos que han pasado desde entonces, han resurgido bajo diversas filosofías y creencias.

En los años 60 – y hasta ahora – volvió con fuerza la idea del Cristo-hombre, una especie de revolucionario del Siglo I, un adelantado de los hippies. Luego fue el fenómeno de Jesucristo “súper estrella” que no era ni revolucionario ni hippie, pero desde luego un hombre desconcertante que se creía “todo el ruido ese de Dios”, como lo proclama Judas en la canción inicial de la película:

“Jesus!
You started to believe the things they say of you
You really do believe this talk of God is true
And all the good you’ve done
Will soon be swept away
You’ll began to matter more than the things you say”

Has comenzado a creer lo que se dice de ti
Realmente te crees toda esa habladuría de Dios
Y todo el bien que has hecho
Pronto será barrido
Haz comenzado a importar más que las cosas que dices

Claro, con ese enfoque, ¿que tiene de raro que luego los autores se pregunten quien es ese Jesús, quién se cree que es, y qué es lo que ha sacrificado? Y ponen por boca de Judas – que ya se ha ahorcado y vuelve del más allá a preguntarle a Jesucristo sus grandes dudas – dichas preguntas:

Jesus Christ, Jesus Christ,
Who are you, what have you sacrificed?
Jesus Christ, Superstar
Do you think you are what they say you are?

Jesucristo, Jesucristo
¿Quien eres? ¿Qué has sacrificado?
Jesucristo, Jesucristo
¿Crees que eres lo que dicen de ti que eres?

Y sin embargo, la verdad es esa: Jesús es Dios. Claro, es una verdad incómoda, que a muchos les desagrada. Porque, con buena lógica, si Jesús es Dios, ¿qué queda hacer sino hacerle caso, creerle y llevar el tipo de vida que nos dice que hay que llevar? Así pues, es más cómodo y conveniente poner en duda la divinidad de Jesús. Así, podemos seguir eternamente discutiendo acerca de lo que dijo e hizo, y los motivos por lo cual lo hizo o dijo, y las interpretaciones de lo que hizo o dijo, pero nunca nos sentiremos compelidos a actuar en consecuencia. Total, si fue "solo un hombre", por muy espectacular que fuera, ¿por qué iba a tener que moldear la vida de personas tan alejadas en el tiempo y en lo geográfico? ¿cómo es que no vino en pleno Siglo XX, donde su mensaje habría sido un fenómeno de masas? Lo vuelve a cantar el mismo Judas en la canción antes dicha:

Why you chose such a time and such a strange land?..
Israel in 4BC had no mass communications!

¿Por qué escogiste una época así y una tierra tan extraña?
¡Israel no tenía medios de comunicación masivos en el año 4 A.C.!

Preguntas que se hacen bajo una aparente inocencia de quien “solo quiere preguntar”:

Don´t you get me wrong (bis)
I only want to know (bis)
Jesus Christ, Jesus Christ,
Who are you, what have you sacrificed?
Jesus Christ, Superstar
Do you think you are what they say you are?

Y que hacen a la postre que cualquier religión de lo mismo, como se desprende de otras preguntas de Judas en la misma canción:

Tell me if Buda is where he’s at,
is he where you are?
Could Mahomet move a mountain
or was it just P.R. ?

Dime si Buda está donde dice,
¿está donde tú estas?
¿Podía Mahoma mover una montaña
O solo era publicidad?

No quiero con esto criticar a Andrew Lloyd Weber ni a Tim Rice. Muy por el contrario, después de mi primera reacción de rechazo al escuchar esta Opera Rock cuando salió en 1971 (al fin y al cabo, soy católico y amo a Cristo) me di cuenta que ese espíritu escéptico de “Jesus Christ Superstar” era un signo de los tiempos: en eso había acabado, respecto de la religión cristiana, la “revolución del 68”, que puso todo en cuestionamiento, y cuyos efectos perduran hasta el día de hoy. Y a eso conduce si uno no se cree, de verdad, que Jesucristo es Dios hecho hombre. Si no, efectivamente cabe preguntarse: ¿quién eres tu? ¿qué has sacrificado? ¿no eres acaso un hombre como lo fue Buda o Mahoma? Y claro, si Jesús es “solo” un hombre... ¿cómo poder amarlo? Porque por otro lado, un hombre que muere tan atrozmente por nosotros... asusta ese Amor, a menos que reconozcamos en Él el Amor de Dios. Así le cantan Magdalena y el mismo Judas en la película, éste antes de suicidarse:

I don’t know how to love him...
He’s a man, he’s just a man…
He scares me so!

Yo no se como amarle…
Es un hombre, sólo un hombre
¡me asusta tanto!

Lo triste de este enfoque es su pobreza y su desesperanza. Se pierde por completo la más dulce experiencia para el alma, el intelecto y las potencias del ser humano: el Amor de Cristo, que es el Amor de Dios. El Amor de una persona que a la vez es Dios, y que vive aún, como Dios y como hombre, aunque no lo veamos sensiblemente – privilegio solo de almas muy cercanas a El.

La secuela inmediata de esa actitud es el escepticismo respecto de todo, y la búsqueda de la felicidad donde no existe: el placer, las drogas, la posesión de las cosas, el hacer lo que le venga a uno en gana... todavía no conozco a ¡ni uno! que sea feliz con eso. Sin embargo, sí que conozco a ¡muchos! que son felices porque creen en Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Redentor del hombre, Camino, Verdad y Vida. ¡Que hermoso es lo que dice Juan Pablo II comentando el Primer Misterio de Gloria!:

“Si: ¡Cristo vive! Está en nosotros, portadores de gracia e inmortalidad. Si habéis encontrado, pues, a Cristo ¡vivid a Cristo! ¡vivid con Cristo! Y anunciadlo en primera persona, como auténticos testigos: para mi, la vida es Cristo”

Esa diferencia es pues, la más importante, la que nos permite decir que la nuestra es la verdadera Fe: porque Jesucristo es Dios y es hombre, que no miente respecto de sí mismo ni de las verdades últimas. Que estuvo entre nosotros, nos redimió de nuestros pecados, subió a los cielos, y nos espera allí, después de ayudarnos en la Tierra para llegar a El y ser felices, aquí y en la eternidad. Y como demostración definitiva de que es así, nos dijo antes de subir a los cielos: “Yo estaré entre vosotros hasta la consumación de los siglos”. Dos mil años después, ahí está su Iglesia, tal y como la fundara: la misma Fe, los mismos sacramentos y el mismo camino hacia el cielo. A pesar de los pesares, ninguna, ¡ninguna! organización humana ha sido capaz de sobrevivir como la Iglesia católica, lo que demuestra que no es humana, sino que está fundada en Cristo, que es verdadero Dios, además de ser verdadero hombre.

1 comentario:

Constanza Charangos dijo...

Realmente reconfortante, me hacen sentido tus palabras en este momento de intensa busqueda espiritual que llevo! gracias!